Los síntomas del autismo, el trastorno de estrés postraumático y el dolor pueden ser mitigados gracias a la terapia con caballos

Desde la antigüedad han sido referenciados los beneficios terapéuticos de la equitación cuando en el siglo V a.C; el médico griego Hipócrates, el mismo del juramento hipocrático, se dedicó a escribir una tesis denominada «Ejercicio natural» donde hacia referencia al valor terapéutico que poseía la equitación, asegura el especialista médico Pedro Luis Cobiella.

Recientemente, se han establecido una serie de debates en torno a ello, aunque se puede encontrar una amplia evidencia empírica que puede respaldar el empleo de caballos para el tratamiento de una diversidad de condiciones, entre ellas el autismo y la parálisis cerebral, pero este es un campo que carece de un canon de investigación que sea de alta calidad, de acuerdo a lo que señala Michael Anestis, quien es profesor asociado de Psicología de la Universidad del Sur de Mississippi, el mismo indica que: «No hay evidencia de que la terapia asistida por caballos sea peligrosa o no funcione, simplemente no hay evidencia de que sí lo haga», quien ha sido el autor de un estudio realizado en 2014 sobre el tema.

Certificación y acreditación

La Asociación Internacional Profesional de Equitación Terapéutica (PATH, por sus siglas en inglés) es una de las dos principales organizaciones con sede en los Estados Unidos que se ocupa de certificar centros en actividades y terapias que son asistidas por caballos. La otra se trata de la Asociación de Aprendizaje y Crecimiento Asistido Equino. Desde que fue fundada en 1969, la PATH International se ha dedicado a certificar alrededor de 880 centros miembros alrededor del mundo en distintos tipos de actividades que son asistidas por caballos, de esta manera lo señala Kaye Marks, quien es la directora de marketing y comunicación de PATH International. «‘Actividades y terapias asistidas por caballos’ es un término genérico, y todos los diferentes tipos [de actividades] se encuentran debajo de nuestro paraguas», señaló Marks.

Equitación terapéutica vs. hipoterapia

Esta es una distinción sumamente importante dentro del campo de las actividades y terapias que son asistidas por caballos, ya que la equitación terapéutica hace referencia a una actividad recreativa donde un instructor de equitación que no es terapeuta se dedica a enseñar a un individuo la manera de controlar activamente a un caballo mientras conduce. Se ha hecho la promoción de que cuenta con beneficios sustanciales para la salud de personas que presentan autismo o que son veteranos con trastorno de estrés postraumático, de acuerdo a Carolyn Garver, quien es la directora del Centro de Tratamiento de Autismo de Dallas.

«A los veteranos les va muy bien con las actividades asistidas por caballos. Lo mismo ocurre con los jóvenes en riesgo. Les da mucha confianza en sí mismos, también a los niños autistas», mencionó Garver.

Por su parte, la hipoterapia se trata de un tipo específico de intervención donde terapeutas físicos, recreativos, ocupacionales o patólogos del habla y del lenguaje emplean el movimiento del caballo a fin de mejorar la postura, el equilibrio, la coordinación, la fuerza y ​​los sistemas sensoriomotores. En esta actividad intervienen un conjunto más amplio de especialistas para ayudar a personas con trastornos del movimiento como la parálisis cerebral, señala Marks.