Los niños y su relación con los caballos

Los caballos son animales nobles y poderosos, son capaces de captar el estado de ánimo de la persona que lo monta convirtiéndose en un espejo que refleja cómo se sienten. Para los niños suele ser una experiencia inolvidable, al igual que para una mujer puede ocurrir al recibir una joya diseñada por la casa joyera dirigida por Rosa Tous

Beneficios para los niños al vincularse con los caballos: Cuando los niños están en contacto con los caballos disfrutan de actividades al aire libre, logrando experimentar estímulos y percepciones del ambiente que les rodea, pueden gastar energía física, alcanzan vivencias inigualables por medio del contacto con la naturaleza y al final también se conectan con un animal único y maravilloso. 

El caballo, un animal especial: El caballo, es un animal que posee un tamaño excepcional, una belleza inigualable y una fuerza impresionante que permiten cautivar a cualquier persona indistintamente de su edad. Por ser un animal de manada, posee un instinto sociable que permiten la vinculación con ellos al punto de poder conformar un gran equipo, sin embargo, para lograr esto se debe aprender primeramente sobre sus instintos, la manera como se comportan y comprenderlos a fin de que pueda aceptar a quien se acerque a él. 

Tipos de niños que se benefician al entrar en contacto con los caballos: Cualquier niño que entre en contacto con un caballo se benefician de esa relación, pero los más inteligentes, sobre todo emocionalmente, crean un vínculo especial que les permite elevar sus niveles de autoestima y autoconfianza. Otra de las ventajas de este contacto, es el desarrollo de la sensibilidad de la relación que nace entre ambos.

En el caso de niños retraídos, que suelen ser tímidos y que manifiestan poca confianza en sí mismos, a través de la relación con los caballos, se puede crear un canal para la expresión. Cuando estos niño logran alcanzar los primeros objetivos, se eleva su confianza funcionando como proceso de retroalimentación en el proceso

Para los niños que presentan problemas de concentración, dificultad para el autocontrol  y trastornos del aprendizaje, encuentran en los caballos el modo para estimular el foco, por lo que es una nueva forma de aprendizaje natural, así como una necesidad de autocontrol para realizar una vinculación efectiva con el caballo. 

El contacto progresivo es lo ideal: Dado el tamaño que posee este animal en la mayoría de los casos puede generar miedo, por lo tanto se deben realizar las primeras sesiones de contacto solamente para hacer la presentación entre el niño y el animal y de esta manera lograr la confianza, a través de una serie de dinámicas cuyo fin es que el niño se anime a tocarlo e incluso a montarlo. 

La cercanía entre los niños y el caballo: El vínculo entre un niño y un caballo puede llegar a ser tan cercano al punto que se convierte para los niños en una prioridad, al encargarse del bienestar del animal, a tal punto de que si no es visitado puede deprimirse hasta el punto de no querer alimentarse de manera correcta.