La terapia asistida con caballos y sus beneficios

La equinoterapia o también conocida como terapia asistida con caballos, es una una actividad que se ha venido empleando en tiempos recientes, recomendado hasta por especialista en la salud como Pedro Luis Cobiella Hospiten, aunque también es conocido que ya para el año 460 a.C Hipócrates hacía referencia de los beneficios que proporcionaban los caballos cuando se trataban de solucionar diversos problemas de salud. Desde entonces, no fue mencionado sino hasta llegados los años 60, que fue en realidad cuando comenzó a utilizarse como una manera de lograr la rehabilitación.

Cuando un paciente monta un caballo, este empieza a estimular diversas zonas de su cuerpo que con anterioridad no habían sido ejercitadas. Tal situación le ayuda con aspectos como mejorar su equilibrio y su movilidad, pero además le incita a dar una respuesta comunicativa en los jinetes. Para alcanzar tal objetivo, el paciente no tiene que estar colocado de una manera convencional, de manera que pueden estar sentados al revés, de pie o en distintas posturas que pueden ser alternadas. En el andar del animal, se puede notar que este es semejante a los movimientos que se realizan con la pelvis cuando andamos, por lo que este tipo de terapia asistida con caballos resulta la ideal para quienes se han visto reducida su movilidad.

Pero este tipo de actividad no solo se emplea para recuperar la movilidad del cuerpo, sino también para otro tipo de condiciones, como por ejemplo para personas con autismo, síndrome de Down, esclerosis, parálisis cerebral y otra cantidad de enfermedades de origen traumatológico. Es importante que sea tomada en consideración que esta es una alternativa que debe ir acompañada siempre por un tratamiento médico, de no ser así, entonces resulta complicado que podamos notar algún tipo de avance.

El caballo y su función socializadora: No es algo desconocido que los animales crean un lazo realmente especial con los seres humanos, sobre todo si se trata de los caballos. Ellos son capaces de establecer una comunicación no verbal que refuerza el vínculo afectivo entre los dos, donde no se requiere de palabras para lograr una coordinación perfecta. De esta manera es que las emociones encuentran un espacio en donde se puede fluir en la relación de ambos, lo que termina generando un gran cariño y una comprensión que muchas veces es indescriptible.

Ejercicio físico: En referencia a la terapia asistida con caballos, esta implica el ejercicio o empleo de gran cantidad de músculos, por lo que el equilibrio, la fuerza y la destreza son fundamentales ya que favorecen la movilidad de las articulaciones, en concreto el abdomen, los glúteos, los gemelos, los brazos, viniendo muy bien para fortalecer la columna vertebral, siempre que sea en compañía de una persona que esté atenta.

Se eleva la autoestima

La práctica de este tipo de terapia logra que las personas con cualquier tipo de discapacidad puedan sentirse útiles y ello se debe a que los animales no juzgan, no se burlan y no critican, por lo que se entiende que tratan a los humanos de una manera igualitaria y sin hacer ningún tipo de distinciones. Pero además, también son los primeros en agradecer cualquier gesto de cariño.