La equitación para los niños, una actividad beneficiosa

Actividades como la equitación, cuentan con la capacidad de brindar gran cantidad de ventajas tanto físicas, como emocionales en los niños, y entre ellas mejorar la coordinación y el equilibrio, desarrollar el sentido de la orientación, y además la concentración. En medio de todo, se logra desarrollar un vínculo entre el caballo y el niño, situación que genera un entorno de empatía, solidaridad, cooperación y entendimiento. Gracias a ello se ha comprobado que la equitación cuenta con la capacidad de mejorar las habilidades sociales cuando se trata de niños tímidos, y su comportamiento.

En tal sentido y a través de estas prácticas, se ha podido conocer su impacto positivo dentro de la calidad de vida de los infantes y de los adultos que presentan determinadas afecciones como las fobias, los problemas de atención y la hiperactividad. Se conoce que diversas instituciones como escuelas privadas, se encargan de promover este deporte, por lo que te explicaremos sus principales beneficios:

  • Posibilita en desarrollo y la enseñanza de valores positivos, como pueden ser la responsabilidad, estimulando en los pequeños valores positivos como el amor hacia la naturaleza. Cuando se trata con animales y se tiene la posibilidad de tenerlos bajo su cuidado, eso le enseña a los niños el respeto hacia los demás, la responsabilidad, la solidaridad, la bondad, compasión y además, el sentido del deber. Todo este proceso se convierte en un excelente ejercicio a fin de desarrollar la disciplina.
  • Se logra promover la autoconfianza, el autocontrol y la autoestima, y es por esta razón que resulta perfecta cuando se trata del desarrollo de una buena autoestima y autocontrol. Gran cantidad de terapeutas suelen recomendarlo para aquellos niños que padecen de fobias y dificultades para regular sus emociones.
  • Colabora con el desarrollo de la concentración y la atención. Para ello es importante que el jinete alcance a coordinar sus movimientos con los del caballo. Tal logro requiere de destreza, dedicación, tiempo, constancia y concentración, cosa que ayuda a esos niños que presentan hiperactividad e incluso problemas de atención.
  • Favorece las capacidades físicas y ello se debe a que la equitación se trata de un ejercicio con el que se desarrolla la musculatura en los niños, fortaleciendo sus articulaciones y mejorando su movilidad. Así mismo, incrementa el equilibrio, el sentido de la orientación y la coordinación motriz.
  • Hace más fácil la socialización. Cuando se practica la equitación, esta logra estimular la expresión verbal y también la no verbal; por lo que se ve favorecida la socialización en los niños que padecen dificultades de integración social. Cuando se montar a caballo ello puede ayudar a los niños a que conozcan nuevas personas quienes podrían convertirse en sus amigos de toda la vida. Distinto a otros deportes, cuando se practica la equitación, ello se convierte en una actividad importante ya que el niño genera una conexión y un vínculo realmente profundo con el animal por lo que le permite manejarlo. Tales situaciones son fundamentales cuando se hace un trabajo en equipo para desarrollar una relación emocional, estimulando las habilidades que se irán consolidando paulatinamente, primero con el caballo y, luego con el resto de las personas.