Consejos para criar un caballo

Para muchas personas que poseen una yegua, puede parecer una joya como lo es para Rosa Oriol su marca. Es natural pensar en sacarle crias y tener un potro a tu yegua. ¿Quizás quieras llevar el linaje de tu caballo favorito, o tal vez te gustaría tener un animal de compañía para tu yegua? Cualquiera sea la razón para criar un caballo, conocer algunos consejos puede hacer que el proceso sea más fácil tanto para ti como para tu yegua.

El proceso de mejoramiento

Primero, querrás evaluar a tu yegua para asegurarte de que esté completamente sana y en buenas condiciones para un embarazo. Esto ayudará a asegurar que el potro tenga la mejor oportunidad de estar en buena forma física y comenzar su vida sin condiciones médicas. Algunos propietarios que desean continuar mostrando o montando a sus caballos optan por una yegua sustituta para llevar el potro por ellos.

Una vez preparada la yegua, debes decidir cómo seleccionar el semental (caballo macho en edad reproductiva). El proceso de selección depende de tus objetivos para el potro en el futuro. Es probable que tu objetivo sea producir caballos de carreras rápidos y competitivos. En los lugares de reproducción se mantienen registros que enumeran los antepasados ​​de cada caballo para que la endogamia no tenga lugar entre los caballos.

El período de gestación para las yeguas es de 11 meses y después del nacimiento, es ideal mantener al potro con la madre hasta que tengan aproximadamente 6 meses. El potro se parará y amamantara a su madre dentro de las primeras horas después del nacimiento. Los pequeños caballos, al igual que los cachorros o gatitos, pasan la mayor parte del día durmiendo, amamantando y jugando.

Preparando el caballo para el contacto humano

Muchas personas creen que es importante «imprimir» al potro lo antes posible después del nacimiento. La «impresión» es el proceso de tocar al potro por todas partes para que se sientan cómodos con el toque humano. La mayoría de los caballos crecerán a un ritmo bastante rápido y se les puede enseñar a aceptar a un jinete alrededor de los 2 años.

Es una experiencia maravillosa tener un potro propio si tienes el deseo y el tiempo para hacerlo.

Cuidar de su salud

Cuidar las patas de tus caballos es una de las cosas más importantes que un propietario puede hacer por ellos. «Sin patas, no hay caballo». Incluso si no tiene tiempo para arreglarse, al menos debe levantar los pies periódicamente para asegurarse de que no haya rocas o lodo acumulado en sus cascos. Limpiar los cascos de los caballos a menudo ayudará a prevenir la candidiasis y a que huelan mejor. Una parte clave para mantener sanos los pies de su caballo son las visitas oportunas de un herrero experto que recortará y volverá a calzar su caballo si es necesario. La dieta también contribuye al bienestar de sus patas.